Okupas

29.10.2017

Okupas es una miniserie argentina escrita y dirigida por Bruno Stagnaro y producida por Ideas del sur. Un relato urbano conflictivo que detalló minuciosamente el duro contexto de los que viven en casas tomadas.

Capítulo 1: Los cinco mandamientos En este capítulo, se ve el desalojo de una casa tomada en una dirección ficticia del Pasaje del Carmen, en el barrio de Congreso y cómo Clara, su dueña, le ofrece a su primo Ricardo que se instale en ella, con el fin de evitar que sea tomada, y le marca cinco "mandamientos": * No quilombo * No drogas * No música fuerte * Chicas con discreción * No meter a nadie en la casa (Esta es la consigna más importante y la que él más desobedecerá) Ricardo llama a la casa del Pollo, que no se encuentra, pero su madre deja anotada la dirección de Ricardo. El Pollo está en ese momento cobrando una deuda, y luego pasa por la casa donde vive con los pibes con los que "rancha" en Dock Sud, peleándose con el Negro Pablo porque no se estaban respetando los códigos del grupo y yendo luego a su casa, sin lugar donde quedarse. Tras una breve discusión con su madre, encuentra el papel con la dirección de Ricardo y se dirige hacia su nueva casa. Simultáneamente Ricardo comienza a instalarse y a reconocer su nuevo barrio, sus vecinos y los comercios, incluyendo un linyera que le pide unas monedas, un almacenero chino y una chica que lo acusa de haberla espiado. Ya llegada la noche, empieza a escuchar martillazos contra la pared medianera. Baja a la calle, buscando dar con el timbre del vecino que lo está perturbano, y en eso encuentra a Peralta, un paraguayo que desde un balcón le contesta irónicamente que ellos "tienen tendencia a construir paredes" y no a tirarlas abajo. Como los ruidos persisten, Ricardo sale a buscar a un policía, quien le pide los documentos, luego pide ayuda al almacenero chino, y a un grupo de chicos que lo termina persiguiendo para robarle, hasta que encuentra a un paseador de perros (Walter) en la Plaza Congreso y le pide que lo ayude por unos pesos. Al llegar a la casa los golpes en la pared siguen y Ricardo, Walter y sus perros suben. Ricardo fracasa en su plan de hacer ladrar a los perros para lograr que quienes le están martillando la pared desistan y ambos se dedican a gritar y golpear en respuesta. De repente, un agujero se abre en el muro y Ricardo reconoce a Peralta a través del mismo, escuchando una voz del otro lado que dice "vamo' a hacerlo' cagar", ante lo cual Walter decide irse, asustado. Al llegar abajo suena la puerta, pero aunque ambos se preparan para atacar a los vecinos, resulta ser el Pollo que llega con un amigo, el "Chiqui", el hombre que había estado pidiendo monedas esa tarde. Suben todos al escuchar un ruido fuerte, y encuentran a Peralta ya dentro de la casa, junto con un grupo numeroso de hombres que viven hacinados con él en el departamento vecino y quienes están ya instalándose. Tras una discusión en la que Walter se burla del grupo de Peralta, se desata una pelea despareja entre los vecinos contra Ricardo y Walter, la que Peralta solo observa y en la cual ordena que "le hagan saltar todo su chocolate a los dos" pero el Pollo, que hasta ese momento se mantenía al margen del conflicto, saca silenciosamente un revólver y amenaza a Peralta. 

Capítulo 2: Bienvenidos al tren Peralta y sus compañeros abandonan la casa y tapan el agujero con la promesa de arreglarlo al día siguiente, amenazados por el Pollo, quien es invitado por Ricardo a vivir con él para cuidar la casa, y acepta. Ya instalados los cinco en la casa (Ricardo, Walter, Pollo, Chiqui y Seve), Ricardo confiesa que quiere probar la merca. Le pide al Pollo que lo ayude a conseguir, pero éste se niega. Finalmente le pide a Walter y ambos le anuncian al Pollo que van a ir a "pegar". El Chiqui consigue que el Pollo los acompañe cuando al preguntarle, contesta "Si hay merca, yo estoy". Los cuatro se dirigen a la estación Constitución para tomar el tren a Quilmes. Pasan un buen rato buscando al dealer, y aunque Walter asegura que conoce la zona, los demás sospechan que en realidad está buscando a ciegas. Finalmente consiguen la cocaína y van a tomarla a la costanera de Quilmes. El capítulo cierra con Ricardo tomando su primer "pase" junto al Chiqui y Walter, mientras el Pollo se niega.